Necrópolis Santa Elena
El espacio que ocupa la ermita de Santa Elena ha mantenido usos religiosos a lo largo de 2.000 años. Primero fue una necrópolis o cementerio que acogía los cultos funerarios de los habitantes de Oiasso; se han hallado 106 urnas cinearias y los restos de tres mausoleos de piedra. Se han encontrado urnas con cenizas junto con ajuares funerarios que incluían recipientes de cerámica, acus crinalis o agujas de hueso para el pelo, y fíbulas, por citar algunas de las piezas localizadas; más tarde, en el siglo X, se estableció una pequeña iglesia aprovechando uno de los edificios romanos; esa pequeña iglesia fue sustituida en el siglo XIV por otra iglesia cristiana. En el siglo XVI alcanzó sus dimensiones actuales. La ermita está dedicada a la madre de Constantino, emperador que en el año 313 autorizó la religión cristiana. Elena fue santificada por haber descubierto los restos de la cruz de madera en la que murió Jesús de Nazaret.








El proyecto de rehabilitación y regeneración del entorno de Irugurutzeta está parcialmente financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea - Fondos Next Generation EU y busca mejorar a nivel turístico la puesta en valor de este importante elemento del patrimonio industrial y cultural de Irun. El plazo previsto para la duración de las obras es de 9 meses. Las visitas guiadas ofrecidas por el museo Oiasso en Irugurutzeta quedan suspendidas hasta la finalización de las mismas.









